Wi-Fi en una casa en L: cubrir al otro lado de la esquina

Dos habitaciones pueden estar a diez metros y no tener ningún camino directo entre ellas. En una casa en L el problema es la esquina, no la distancia.

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En esta guía
  1. Por qué la esquina cuesta tanto
  2. Dónde va el router
  3. Cuándo hace falta un segundo equipo
  4. El truco del patio
  5. Mapea las dos alas

Una casa en L o en U rompe las reglas habituales. El Wi-Fi viaja en línea recta y se debilita con cada pared que cruza. Cuando la casa gira, la línea recta del router al ala opuesta pasa por la esquina, y eso suele significar por la parte más maciza del edificio, o directamente por fuera.

Por qué la esquina cuesta tanto

  • Las habitaciones tras la esquina no tienen camino directo. La señal tiene que cruzar varias paredes en diagonal, y eso multiplica la pérdida. Mira Wi-Fi y paredes.
  • Las esquinas suelen ser estructurales. Muros de carga, pilares y patinillos tienden a juntarse donde el edificio gira.
  • La distancia engaña. Dos habitaciones pueden estar cerca en el plano y lejísimos para las ondas.

Dónde va el router

En el ángulo interior, el codo de la L. Desde ahí las dos alas son líneas rectas, y el router "ve" a lo largo de cada una. Suele ser un pasillo o una zona de estar central, y casi siempre es mejor que el final de cualquiera de las alas.

Si la línea entra al final de un ala, lleva un cable hasta el codo en vez de aceptar la posición por defecto. Mira roseta de fibra en mal sitio.

Cuándo hace falta un segundo equipo

Si cada ala es larga, pon un nodo a mitad del ala más floja, alineado con el router por el pasillo. Un nodo colocado tras la esquina, que solo oye al router a través de la estructura, lo va a pasar mal. Mira dónde poner el repetidor.

El truco del patio

En una planta en L o en U, el ángulo interior da a un patio, un porche o un jardín. La señal que no consigue atravesar el edificio a veces logra rodearlo, por las ventanas y puertas de cristal que dan a ese espacio. Un router o un nodo junto a una ventana al patio puede alcanzar el ala opuesta mejor que uno enterrado entre paredes.

Funciona sobre todo si las dos alas tienen ventanas al mismo espacio y el vidrio no está muy tratado. Mira Wi-Fi en el jardín para entender por qué el acristalamiento moderno importa.

Mapea las dos alas

La planta en L es donde un mapa se paga solo: la caída no sigue la distancia, así que la intuición falla. WiFi Heatmap te deja mapear toda la planta, esquina incluida, y ver si el ala lejana es alcanzable desde el codo o necesita su propio equipo. Mira también cuántos nodos mesh hacen falta.