El móvil no cambia al nodo más cercano
Estás en la habitación, al lado del repetidor, y el móvil sigue hablando con el router del salón. Esto es lo que pasa y lo que funciona.
En esta guía
Añades un segundo aparato, subes a la habitación y el móvil sigue enganchado al router de abajo con una raya. No hay nada roto: el Wi-Fi decide así, y es la decepción más común después de instalar un mesh.
Por qué pasa: decide el dispositivo, no la red
En Wi-Fi es el dispositivo el que elige a qué equipo se conecta. Tu móvil se queda donde está hasta que la conexión se pone lo bastante mal como para que el cambio merezca la pena, porque cambiar cuesta un corte breve. Al dispositivo que no suelta se le llama sticky client.
Dos cosas lo empeoran:
- Alejarse es gradual. Cuando el móvil admite que la señal es mala, ya estás dentro de la zona del otro equipo.
- La conexión vieja "funciona" todavía. Una raya sigue siendo conexión, así que no ve motivo para moverse.
Lo que sí funciona
1. Un único nombre de red. Todos los equipos deben emitir el mismo SSID y la misma contraseña, incluidas las bandas de 2,4 y 5 GHz. Si el repetidor creó "MiWifi_EXT", para tus dispositivos es otra red y nunca cambiarán solos. Muchas veces con esto basta.
2. Arregla la cobertura, no el móvil. Los dispositivos cambian tarde, así que donde debe ocurrir el traspaso la señal del equipo nuevo tiene que ser claramente mejor. Si las dos coberturas apenas se rozan, queda un tramo de pasillo donde ambas son flojas y el móvil no se mueve. Mueve el nodo para que su cobertura se solape un poco con la del router.
3. Pero tampoco demasiado cerca. Un nodo pegado al router crea una zona enorme donde ambos van fuertes, y el móvil no tiene ningún motivo para cambiar. Demasiado cerca estorba tanto como demasiado lejos.
4. Activa las ayudas al roaming. Muchos sistemas traen 802.11k / v / r, "fast roaming", "smart connect", "band steering" o "AP steering": la red sugiere un equipo mejor en vez de esperar a que el dispositivo se dé cuenta. En algunos routers vienen desactivadas.
5. Baja la potencia de emisión del router principal, si existe el ajuste. Suena raro, pero un router que grita por toda la casa es justo lo que mantiene pegados a los móviles.
6. Actualiza el firmware. El roaming ha mejorado mucho en las versiones recientes.
Trucos que funcionan una sola vez
- Apagar y encender el Wi-Fi, o el modo avión: el móvil vuelve a elegir y coge el más fuerte. Vale como apaño, no como solución.
- "Olvidar esta red" y reconectar junto al repetidor: lo mismo.
- Ni el iPhone ni Android permiten fijar un dispositivo a un equipo concreto. Ninguna app puede hacerlo.
Cuando el problema real es la distribución
Si tu móvil elige el equipo lejano siempre en el mismo sitio, ese sitio te está contando algo sobre tu cobertura. La forma fiable de verlo es un mapa: recorre la casa y mira dónde cae la calidad, dónde se encuentran los dos equipos y cuánto mide el tramo flojo que queda en medio.
WiFi Heatmap dibuja ese mapa habitación por habitación en el iPhone. Mueve el nodo, vuelve a mapear y verás desplazarse la zona de traspaso. Después: dónde poner el repetidor y cuántos nodos necesitas.