Dónde poner el router en un piso

Un piso es lo bastante pequeño para un solo router, ¿por qué va lento el dormitorio? Porque en un piso los enemigos son otros: la distribución y los vecinos.

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En esta guía
  1. Qué cambia en un piso
  2. Dónde ponerlo
  3. Cómo llevarlo hasta ahí
  4. Usa las bandas a tu favor
  5. Cuando un router de verdad no basta
  6. Compruébalo como lo usas

Sobre el papel, un router cubre un piso sin problemas. En la práctica, muchos pisos tienen un dormitorio o un despacho donde la conexión va mal. Las razones son distintas a las de una casa: la distancia importa menos, y otras dos cosas importan más.

Qué cambia en un piso

La línea entra junto a la puerta. En la mayoría de los pisos la roseta de fibra está en la entrada, el pasillo o la pared del salón más cercana. El router se queda ahí, en un extremo del piso.

La distribución suele ser alargada. Los pisos con pasillo largo, en fila o en L dejan el dormitorio del fondo al final de una línea recta de habitaciones y paredes.

Algunas paredes pueden ser de carga. En muchos edificios las paredes entre habitaciones, o algunas de ellas, son de hormigón armado. Una de esas cuesta más que tres tabiques.

Los vecinos están por todas partes. Arriba, abajo y a los lados, cada uno con un router en los mismos pocos canales. En un bloque, las interferencias limitan la conexión muchas veces más que la intensidad de la señal.

Dónde ponerlo

  • A mitad de la longitud del piso, no en la entrada. Con un pasillo largo, el centro del pasillo suele ser el mejor sitio de la casa.
  • Alto y despejado: encima de un mueble o en una balda alta, no en el suelo junto a la puerta.
  • Lejos de la pared que da al hueco de la escalera o del ascensor. El hueco del ascensor es una caja de metal.
  • Hacia las habitaciones que más usas. Si el despacho importa más que la entrada, favorece el despacho.

Cómo llevarlo hasta ahí

La línea entra donde entra, pero el router se puede mover: un cable Ethernet desde la roseta o el router del operador hasta el nuevo sitio, por el rodapié, es barato y apenas se ve. Si el equipo del operador tiene que quedarse junto a la puerta, apaga su Wi-Fi y pon tu propio router o punto de acceso en el centro, conectado por cable.

Usa las bandas a tu favor

En un piso, el 5 GHz es tu aliado. Llega menos lejos, pero las distancias son cortas, y está mucho menos saturado que el 2,4 GHz, donde todos los vecinos gritan a la vez. Deja el 2,4 GHz para los dispositivos que lo necesitan y para la habitación lejana si le cuesta. Mira 2,4 GHz o 5 GHz.

Cuando un router de verdad no basta

Si un muro de hormigón parte el piso en dos, un solo nodo mesh al otro lado, colocado donde todavía oye al router, suele resolverlo. Mira dónde poner el repetidor y lo básico de dónde poner el router.

Compruébalo como lo usas

WiFi Heatmap mapea el piso habitación por habitación en el iPhone. Haz un mapa con el router junto a la puerta, llévalo al centro del pasillo con un cable provisional y vuelve a mapear. En un piso la diferencia suele verse en la última habitación del pasillo, y es más fácil verla en dos mapas que notarla.