Router dentro de un mueble: ¿cuánto Wi-Fi pierdes?
El router es feo y el mueble está ahí. Esto es lo que le pasa a la señal al cerrar esa puerta, y cómo esconderlo sin pagarlo en cobertura.
En esta guía
Los routers no son bonitos y vienen con un lío de cables, así que acaban en el mueble de la tele, en un armario o en un cajón. Es uno de los motivos más habituales de un Wi-Fi que va bien en el salón y mal en todo lo demás.
Qué hace realmente el mueble
La puerta en sí rara vez es el problema principal: un panel fino de madera cuesta poco. Lo que pesa es todo lo que viene con el mueble:
- La altura. Los muebles son bajos. Un router cerca del suelo manda buena parte de la señal al suelo y a los muebles de alrededor.
- La pared de detrás. Pegado al fondo, el router pierde la mitad de su cobertura, la que apunta hacia la pared.
- Los vecinos. Tele, consola, altavoces y regletas están llenos de metal. Un router detrás de la tele está detrás de una gran pantalla metálica.
- Puertas de metal o cristal. Los frentes metálicos y las puertas de cristal con marco metálico o tintadas bloquean mucho más que la madera.
- El calor. La electrónica encerrada se calienta más, y algunos routers se vuelven menos estables.
Todo junto, el mueble puede costarles mucho a las habitaciones lejanas sin que en el salón se note nunca.
Compruébalo en dos minutos
Antes de mover muebles, mira si en tu casa importa:
- Ve a la habitación con peor Wi-Fi y comprueba la conexión allí.
- Abre la puerta del mueble, o pon el router encima, y espera un minuto.
- Vuelve a comprobar la misma habitación, en el mismo sitio.
Si la habitación lejana mejora claramente, el mueble era parte del problema. Si no cambia nada, el problema es la distancia o las paredes, y el router puede seguir escondido.
Cómo esconderlo sin perder cobertura
- Encima en vez de dentro. La parte de arriba de una estantería o un mueble alto es de los mejores sitios de la habitación: alto y despejado.
- Estante abierto. Un estante sin puertas, a la altura del pecho o más arriba, queda ordenado y deja libre la señal.
- Mueve el router, deja el módem. Si el router del operador o la roseta de fibra tienen que quedarse en el mueble, conecta tu router con un cable Ethernet y ponlo en un sitio mejor. Un cable plano por el rodapié apenas se ve.
- Apaga el Wi-Fi del operador. Si su equipo tiene que vivir en el mueble, desactiva su Wi-Fi y añade tu propio punto de acceso o nodo mesh fuera, conectado por cable.
- Cuélgalo en la pared. Muchos routers tienen agujeros para colgarlos. Alto en una pared, hacia el centro de la casa, es lo ideal.
Para elegir el sitio en sí, mira dónde poner el router, y qué hacen las paredes con la señal si las habitaciones lejanas quedan tras muros de obra.
Comprueba el resultado, no la sensación
"Parece que va mejor" es fácil de creer después de mover algo. WiFi Heatmap mapea la casa habitación por habitación: haces una medición con el router dentro del mueble y otra fuera, y comparas los dos mapas. La diferencia, o su ausencia, salta a la vista.