¿El microondas corta el Wi-Fi?
La videollamada se congela cada vez que alguien calienta el café. No son imaginaciones tuyas, y la solución suele ser gratis.
En esta guía
Hay quien nota una coincidencia: el Wi-Fi en la cocina o cerca de ella empeora justo mientras funciona el microondas. Suena a leyenda urbana, pero la física es real, y la solución suele ser sencilla.
Por qué interfiere el microondas
Un microondas calienta la comida con energía de radio a unos 2,45 GHz, justo en medio de la banda Wi-Fi de 2,4 GHz. La caja metálica y la rejilla de la puerta mantienen dentro casi toda esa energía, pero "casi toda" de una potencia muy alta sigue bastando para tapar una señal Wi-Fi cercana, que en comparación es diminuta.
Así que mientras el microondas funciona, los dispositivos en 2,4 GHz cerca de la cocina pueden tener:
- menos velocidad;
- tiempos de respuesta que dan saltos;
- paquetes perdidos y, en el peor caso, la conexión caída.
En cuanto el microondas para, todo vuelve a la normalidad.
Lo que no afecta
- El Wi-Fi de 5 GHz y 6 GHz. La energía del microondas está lejísimos de esas bandas. Los dispositivos en 5 GHz apenas lo notan.
- Las habitaciones lejos de la cocina. El efecto se desvanece rápido con la distancia y las paredes. Si toda la casa va lenta, el microondas probablemente no es lo único que pasa.
- Tu línea de internet. Es un problema de radio local, no del operador.
Soluciones sencillas
- Saca el router de la cocina, y tampoco lo pongas al otro lado de la pared de la cocina. Suele acabar ahí porque la línea entra cerca.
- Pasa a 5 GHz los dispositivos cercanos. Un portátil en la mesa de la cocina, un altavoz inteligente en la encimera: si admiten 5 GHz, son inmunes.
- Ojo con la línea de visión. Un dispositivo colocado de forma que el microondas quede entre él y el router se lleva lo peor de las dos cosas: interferencia y obstáculo.
- Haz revisar el microondas si el efecto es fuerte. Algo de interferencia cerca es normal. Si el microondas tumba el Wi-Fi en varias habitaciones, la junta de la puerta puede estar gastada, y merece la pena revisarlo.
Las víctimas habituales son los aparatos domóticos, porque muchos solo funcionan en 2,4 GHz. Mira 2,4 GHz o 5 GHz para elegir la banda según el sitio.
Pruébalo en un minuto
Haz dos veces la misma comprobación cerca de la cocina: con el microondas apagado y con el microondas encendido un minuto con una taza de agua dentro. WiFi Heatmap muestra el tiempo de respuesta, cuánto varía y las peticiones perdidas, justo donde se nota la interferencia del microondas. Si los números solo se desploman con el microondas en marcha, has encontrado al culpable. Si van mal en los dos casos, mira los otros problemas de la cocina: azulejos, electrodomésticos y la distancia al router.